Aprendí a amarlas, respetarlas y hasta comprenderlas . Entendí su forma de ser, sus miedos y sus caprichos. Comprendí que las necesito como como mis amigas que son el apoyo que siempre tuve pero también entendí que no todo lo que es oro brilla. No debo aferrarme a algo porque el día de mañana caducara. Es una lección de vida, recla para no sufrir. Las amo y siempre sera así. LWP.